La vacuna contra el Covid-19
- Buenas noches, Predicación
- 14 marzo, 2021
Por Fray Pablo Iribarren Pascal, OP
Buenas Noches.
Les comparto esta tarde, mis lectores, que, el día de ayer, recibí la vacuna del Covid-19. Me avisaron de la posibilidad y, al mismo tiempo, la recomendación a recibir la vacuna en Tuxtla Gutiérrez. Todavía más, me decía el amigo doctor, de quien recibía el aviso: “vente ahora mismo, que apenas hay cien personas en el centro “X” de vacunación”; él acababa de vacunarse también por su edad, no trabaja en dicho centro; no iba recomendado. Dejando toda otra ocupación, me trasladé de inmediato y, llegando con los documentos de rigor, en una hora y media estaba vacunado. Fue un centro escolar en el que se recibía la máxima y cuidada atención.
- Maximizar los beneficios y minimizar los daños: respeto y cuidado por las personas, con base en la mejor información disponible, para promover la salud pública y minimizar las muertes y los casos graves.
- Mitigar la inequidad en el acceso a la salud: reducir las disparidades en la salud en la carga de infecciones y muertes por COVID-19 y garantizar que todas las personas tengan la oportunidad de gozar de la mejor salud posible.
- Promover un trato justo: tratar a los grupos, poblaciones y comunidades afectadas de manera justa. Eliminar las barreras injustas, desiguales y evitables de acceso a las vacunas contra el Covid-19.
- Fomentar la transparencia: tomar una decisión clara, comprensible y abierta a evaluaciones. Permitir y fomentar la participación del público en la creación y revisión de los procesos de toma de decisiones (cf. CDC en internet).
Concluyo afirmando: Dios no está ausente en el trabajo que supone la investigación científica, más todavía, la impulsa y está presente en la creación de las medicinas y las vacunas. De todos modos, la persona ha de sentirse libre para aceptarlas.
Fray Pablo, OP