El potencial creativo en los artistas indígenas
- Buenas noches
- 3 marzo, 2024
Buenas Noches.
Este miércoles pasado, lunes 19 de febrero, iba por la calle Escuadrón 201, rumbo a la iglesia de Ntra. Sra. de Caridad, Patrona de nuestra ciudad San Cristóbal de Las Casas desde “el primer día del mes de marzo de mil setecientos y trece años”, por “Juan Bapta. Obispo de Chiapa electo de Guatemala y Vera Paz”, cuando mi hermano en religión, fray Alfonso, que caminaba con él, entró en el antiguo edificio neoclásico, Internado Indígena, en el que se impartieron los estudios básicos de niños y niñas para maestros bilingües, procedentes de los municipios de Chanal, Tenejapa, Huixtán, Chamula, Zinacantán…, hasta los años setenta.
Cierto interés, curiosidad, me impulsó a entrar en dicha construcción, dado que, desde hacía algún tiempo, había observado que se realizaban obras de restauración en él. Mi sorpresa fue grande, cuando entré hasta el fondo de la construcción. En lo que antiguamente sería patio y traspatio o huerta, se ha levantado una armoniosa construcción moderna y funcional, en la que tiene sus instalaciones el Centro Estatal de Lenguas, Arte y Literatura Indígenas (CELALI). Se respira en ella silencio, laboriosidad y atención al cliente de algún servicio. Cuatro o cinco oficinas con su personal y equipo moderno de trabajo, abiertas, todo está a la vista, labora en su trabajo específico en la planta superior: administración, traducciones, asuntos diversos… Amigables, nos vieron entrar y al vernos, nos saludaron con una sonrisa sin dejar su trabajo. No interrumpimos.
Descendimos a la primera planta y nos detuvimos a contemplar en el muro un gran y expresivo mural que ocupa las dos plantas, frente a la escalera que lleva a la parte superior. El autor firmó su trabajo con gran sencillez: “Niko”. Tratábamos de comprender el mensaje y contenido del mismo, cuando se nos acercó un hombre y apreciamos su humanismo y el conocimiento de las culturas originarias. Luego luego descubrimos que él era el creador-pintor de tal mural: Nicolás Pérez Juárez. En el mural, nos dijo, he tratado de expresar la cosmovisión maya-zoque, proceso y actualidad, representado con figuras los diversos niveles del universo maya-zoque desde el inframundo, Xibalbá hasta las tres cruces con las que corona el mural, pasado y presente profundidades y cielos. En la parte central se destaca el rostro fuerte y expresivo del hombre originario.
Despidiéndonos del CELALI y del pintor Niko quise agradecerle sus atenciones y le ofrecí mi libro, “Zinacantán”, a lo que respondió regalándome su libro, “Rostros del arte maya-zoque de Chiapas”, en una edición selecta, de lujo, que él coordinó, con las pinturas de los más ilustres pintores de los pueblos originarios, fruto de su inspiración y carisma, como lo fue el pintor Xun Gallo (Juan González Hernández) de origen chamulla y Kayum Ma’ax, miembro de la comunidad lacandona, representantes de la primera generación de pintores indígenas.
Con ocasión del evento de los quinientos años, 1992, el “encuentro de dos culturas”, se lee en su libro: el estado chiapaneco, “reconoce el potencial creativo que empieza a emerger en los artistas indígenas y otorga el Premio Chiapas a Xum Gallo y a Kayum Maáx y a escritores indígenas como Enrique Pérez López, Petrona de la Cruz y Jacinto Arias. A finales del siglo pasado, “la coyuntura política de 1994, favoreció la aparición de otros “artistas plásticos”: Sebastian Santis, Antún Kojtom, Roberto López de la Cruz y Juan Chawuk, “formados desde las academias y talleres del arte”. A estos pintores les mueve su carisma pictórico y en particular “la recuperación de una identidad étnica…, fundir en la plástica el conocimiento ancestral que debe ser reconstruido a través del color”.
La política cultural de la sociedad y del estado hacia los pueblos originarios y sus artistas ha mejorado. Hoy día los pintores indígenas se forman en “planteles universitarios de artes”: UNICHA, la Facultad de Artes Plásticas de la UV, CELALI, Gráfica Maya… “Para la primera década del siglo XXI, el arte indígena se enriquece con una tercera generación de habilidosos pintores tsotsiles, tseltales, tojolabales, lacandones, choles, zoques y mames, cuya aportación novedosa contribuye a una nueva visión intelectual”. Según Nicolás, coordinador del libro, “Rostro del arte maya-zoque de Chiapas”, de quien cito las frases entre comillas, la vista la tiene puesta en los murales tan impresionantes como los de Bonampak, es “uno de los grandes retos y desafíos de la actualidad” pictórica de los de los artistas plásticos indígenas.
La visita inesperada que hice a las instalaciones de CELALI me llenó de admiración y respeto al conocer el arte pictórico y literario del hombre y la mujer indígena, que siempre he admirado en las razas originarias mayense-zoque, en su arquitectura, astronomía, matemáticas, medicina, pictórico-literario, esculturas…, que se admiran en los centros arqueológicos y ceremoniales, en murales y estucos ornamentales, en esculturas y gráficos. Los actuales pueblos mayas y zoques son, sin duda de los mismos genes que las razas originarias que nos legaron tales monumentos.
En el libro que comento y recibí, se presentan obras de 22 pintores de diferentes etnias y la presentación de los mismos, hecha por el autor en la propia lengua de cada pintor, ocho lenguas en total. Es admirable el despertar y el potencial, las facultades de los pueblos originarios. Son dignos de admiración, respeto y reconocimiento. Felicidades.
Fray Pablo o.p., 25 de febrero 2024.