He vuelto a leer

Buenas Noches.

Comparto, con ustedes, estimadas lectoras/es, algunas notas que mañana lunes, a las 5 de la tarde, expondré en la Enseñanza, con motivo de la presentación del libro autobiográfico del escritor, Jan De Vos: “He vuelto a leer”, que me han solicitado.

Ante la figura que Jan de Vos traza de sí mismo en, “He vuelto a leer”, descubro, al investigador sistemático, al historiador de criterios claros, escritor brillante en su estilo literario, crítico y sincero consigo mismo. Su libro, “He vuelto a leer”, es de lectura fácil, cómoda; captó mi atención de principio a fin. En él, Jan De Vos, ha vuelto a leer, a releer, diría yo, con más precisión y profundidad su vida y anhelos más profundos.

Considero, que su arte de escritor se debe a la formación y estudios de las primeras etapas de vida, a sus estudios preuniversitarios, de profesión y especialidades; Jan dirá de sí mismo con sencillez: “soy, pues, un hombre privilegiado porque he podido acercarme a culturas muy diversas y adentrarme en ellas por medio de una de sus expresiones más elocuentes y duraderas: la palabra escrita” (Introducción p. 15), la lectura asidua.

Permítanme evocar cierto libro, del que les he hablado en alguna otra ocasión, compañero en los últimos meses en mis ratos de ocio, titulado, “El Infinito en un Junco”, de la escritora Irene Vallejo Revuelta, quien estuvo en México en meses pasados, en los que presentó su escrito, subtitulado: “La invención de los libros en el mundo antiguo”, libro que ha obtenido comentarios muy favorables y del que, Laura Freixas, crítica literaria y escritora actual de novelas, dice: es “La historia de los libros, el alfabeto, las bibliotecas… contada con erudición y amenidad, sentido del humor y elegancia, haciendo paralelismos con el presente”.

El trabajo realizado por la escritora Irene Vallejo: “El infinito en un Junto”, destaca por la investigación minuciosa de la prehistoria y la historia del lenguaje, primer cauce de la expresión literaria, de la invención de la escritura, las letras, las vocales, las palabras, oraciones, la composición literaria… El libro de Irene reúne en sí, el esquema y notas que Jan De Vos exige, y se exige a mismo, en la labor de investigador, tarea que compara, a la del campesino mayense, escribe: “Como el campesino mayense cultiva el agro, el investigador cultiva el saber”; Jan califica su oficio de investigador y escritor de libros en tierras mayas con el nombre, de “sabicultur”, que él inventó, y habla “de mi milpa académica” en el apartado “Ser sabicultor en tierras mayas”, bajo el subtítulo, “Los cuatro rumbos de mi milpa” (P. 209), canción que él compuso y canta.

La escritora Vallejo Revuelta, recalca que para ser escritor es necesario una formación humana sólida, intelectual, ética y universal, a más de la lectura de los clásicos grecolatinos, “la palabra escrita” en expresión de Jan de Vos, quien, hablando de sus estudios y lecturas, subraya los idiomas que aprendió desde su infancia, aparte de las lenguas griega y latina, idiomas que le dieron “acceso directo al pensamiento antiguo del mundo mediterráneo, tal como está depositado en las obras clásicas de la literatura greco-latina y en los libros sagrados (Biblia) producto de la tradición judeocristiana” (p 15).

Jan de Vos, pudo fraguar también una formación académica sólida y completa con el estudio de la literatura filosófico-teológica del medioevo y moderna, los humanistas del renacimiento, de la ilustración y los grandes escritores y literatos contemporáneos europeos y latinoamericanos. “Soy pues, escribe Jan, un hombre privilegiado porque he podido acercarme a culturas muy diversas y adentrarme en ellas por medio de una de sus expresiones más elocuentes y duraderas: la “palabra escrita” (P 15).

Yan De Vos, como escritor, es un literato de gran calidad, ameno. Sus escritos se derraman con una fluidez tal, que los comparo con las aguas limpias, cristalinas, fecundas y golpeadoras de un arroyo de montaña que, llegando al valle, discurre calladamente y por donde quiera que pasa da fruto. Así son los escritos de Jan de Vos: despiertan interrogantes y señalan posibles caminos a la vida del lector.

El Dr. Pedro Viqueira, autor del Prólogo del Libro, “He Vuelto a Leer”, que presentaremos mañana, califica la obra, “como una autobiografía intelectual”, calificativo en el que, a mí criterio, subyacen y adivino interrogantes, emociones, angustia, cuestionamiento personal, serenidad, descanso de un corazón, no en cuanto órgano físico que en determinado momento quiebra, sino en el “corazón” símbolo del drama, que enfrentan en la vida hombres y mujeres conscientes entre fe y razón, entre un ideal sublime y la realidad de seres humanos, entre la posesión de los bienes materiales, intelectuales y sociales y el desprendimiento, disponibilidad y desapego total, “la nada” en expresión del místico alemán, Maestro Eckarth, y, por último, las satisfacciones humanas legítimas de conocimiento y de afecto.

La figura del escritor, Jan De Vos y su obra, como la de todo lector positivo, me llevan a la lectura como elemento que alimenta mi espíritu, desarrolla mi mente y enriquece mi personalidad. Leamos. Hasta mañana en la Enseñanza.

Fray Pablo o.p.